La colaboración de los ISPs ante las amenazas de las redes sociales

Enviado por admin el Mar, 15/03/2016 - 01:36
Amenazas redes sociales

Tras más de 30 años desde la aparición de internet, las amenazas informáticas aún están latentes en la navegación de los usuarios. El fraude por phising (robo de contraseñas), virus (gusanos, troyanos, etc.), la suplantación y usurpación de identidad o la revelación de secretos son, actualmente, delitos regulados en el Código Penal español, concretamente en el artículo 197 (con 7 subapartados), que establece duras penas de prisión para quienes realizan estos comportamientos delictivos.

En este sentido, las redes sociales se han convertido en plataformas ideales donde delinquir sin tapujos, lo que conduce a una reflexión: ¿cuánta información personal estoy dispuesto/a a facilitar voluntariamente a los servidores de esos servicios (ISPs)? En casos de delitos informáticos, ante una investigación por agentes facultados de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, CNI o agentes de la Dirección Adjunta de Vigilancia Aduanera, según el artículo 5 de la Ley 25/2007, el periodo de conservación de los datos está claro: dichos servidores, en el caso de España, están obligados a almacenar los datos del usuario (IP de conexión, del equipo, código IMEI, en el caso de los móviles, y nunca las conversaciones privadas) durante 12 meses, ampliables a 2 años en caso de que las autoridades policiales y judiciales lo soliciten para enjuiciar o investigar sospechosos en casos de delitos graves.

Pero, ¿qué ocurre en el caso de delitos informáticos en redes sociales? Observamos, por ejemplo, los casos de Facebook, Twitter, LinkedIn o Google+, todos ellos proveedores de servicios establecidos en Estados Unidos. A pesar de que la citada ley, en su artículo 7, establece un plazo general de 7 días naturales desde que se formaliza la petición, estas redes sociales pueden no responder con la eficacia esperada a los requerimientos ante unos datos volátiles, fácilmente borrables y manipulables. Queda mucho por hacer en materia de seguridad y persecución de delitos en las redes sociales.