Erotismo y seguridad en la red.

Enviado por admin el Mié, 30/03/2016 - 14:12
Erotismo en la red

El mundo está lleno de erotismo y sexo, presunto o real, que se presenta en los medios masivos de difusión.

Por supuesto en Internet, que se ha convertido en la institución social hegemónica de nuestros días, su presencia es vasta y amplia, llegando incluso a crearse nuevos términos como cibersexo o sexting para referirse a estas manifestaciones basadas en las nuevas tecnologías.

 

Desde servicios tradicionales como tiendas eróticas o agencias de servicios escort, a webs especializadas en el nuevo e-@rte erótico y servicios enfocados a la búsqueda del placer virtual y las relaciones a distancia junto a la cada vez más exigida movilidad.

Debido a la cultura de inmediatez nacida por uso de las nuevas tecnologías y su conectividad, la empresa erótica está apostando fuertemente por la producción de aplicaciones móviles capaces de cubrir las diferentes demandas de los usuarios.

Desde simples aplicaciones de comunicación y videollamadas a aplicaciones que buscan la interacción con el usuario buscando transformar la experiencia del sexo en un juego.

Tampoco hay que olvidar que las vías de investigación de la industria erótica trabajan en el diseño de juguetes que basen su utilización en la conectividad, siendo capaces de transmitir las sensaciones y movimientos a través de vibraciones entre sus usuarios. Lo que se conoce como realidad virtual.

La red está llena de protocolos de seguridad con normas éticas establecidas para impedir el uso ilícito del erotismo y el sexo en los servidores.

Un ejemplo son las redes sociales donde hay limitaciones en el uso de contenido e imágenes. Para las redes está prohibido posar desnudo, parcialmente desnudo, o colocar fotos sexualmente seductoras. La violación de cualquiera de estos acuerdos puede tener como resultado la cancelación del perfil y debido a esta estricta política se llegan a censurar incluso las manifestaciones artísticas.

Otra importante medida de seguridad es el análisis de webs por los cuerpos de seguridad, mediante el uso de bots especializados en la búsqueda de indicios relacionados con cualquier delito sexual.

Así todo la mayor medida de seguridad que podemos adoptar como usuarios, es precisamente tener en cuenta las normas éticas que seguimos en el mundo real mientras interaccionamos en el virtual.